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EL FILANDÓN |
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29 Octubre 2001 |
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Los Filandones o calechos era reuniones de varias mujeres para tejer lana o lino, realizando esta tarea comunitaria en una sala amplia, permitiendo el acceso a chiquillos y mozos que querían cortejar a alguna moza que les gustaba.
"Filandón en monasterio de Hermo", Luís Álvarez Catalá , obra de 1875 (Museo de Bellas Artes de Asturias)
Hace alusión a estas reuniones el antropólogo Julio Caro Baroja cuando escribe de las "Significaciones simbólicas de las Leyendas" como sigue:
""...los folcloristas los que en distintos países han dado la clave de dónde y cómo se transmiten las leyendas.
Los folcloristas asturianos, por ejemplo, en una época reconocen que gran parte de los materiales que recogían se los dieron las mujeres que se reunían las noches de invierno en lo que llamaban filandones, y en donde unas hilaban, los chiquillos estaban allí, los mozos y los hombres también como espectadores, y alguna mujer anciana o más experta contaba lo sucedido, las leyendas, separando también este género de los cuentos. En otras partes esta misma tradición de la mujer como transmisora se realizaba en el otoño, con motivo de labores agrícolas, como la de deshojar y desgranar el maíz, o alguna otra actividad, en un interior protegido de las lluvias. Estos personajes femeninos de tipo rural son los que llevan o llevaban el peso de la tradición, y así es natural que haya habido escultores o artistas que han representado a la tradición como una mujer anciana. Esta es, como si dijéramos, la visión venerable de lo que es tradicional.""
Los
cantares con el tama de los filandones son numerosos. Algunos los
cantaban las propias mujeres que participaban en la tarea comunittaria:
Otras
las cantaban los galanes para cortejar con la moza que les gustaba: Texedora,
el to telar
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