Coronas:
Las
coronas navideñas son
signo de dignidad y poder. Acostumbran a ponerse en la entrada de las
casas para mostrar esa dignidad de la familia que las habita.
Pero
la corrona que procede del Norte (países escandinavos, Alemania), tiene
además raíces simbólicas universales: la luz como salvación, el
verde como vida, forma redonda como eternidad. Simbolismos que se vieron
muy coherentes con el misterio de la Navidad cristiana y que pasaron
fácilmente a los países del sur.
Figuras
de ángeles:
Los
ángeles simbolizan el amor, la bondad, la misericordia. Ellos son los
encargados de hacer de mensajeros entre el cielo y la tierra.
En
esta época se conmemora la aparición del ángel Gabriel a
María. Al ángel Gabriel lo conocemos como el ángel de la
Anunciación, pues le anunció a María en esta aparición, que
ella había sido escogida por el Señor para que diera a luz su
hijo. Por eso en Navidad, Navidad se le recuerda y se le
rinde homenaje con su imagen en el árbol de navidad o en el nacimiento.
Estrellas:
Nos
recuerdan a la estrella que llevó a los Reyes Magos desde Oriente hasta
el pesebre donde nació Jesús. Lo mismo que los estos Reyes
Magos sabían que esa luz anunciaba la llegada del Mesías y el
nacimiento de una nueva era, las estrellas simbolizan para nosotros la
esperanza y los ideales para alcanzar una vida mejor.
Velas:
Según
se relata en las escrituras la Virgen María alumbró a Jesús en
un pesebre, sin luz alguna. Por esto en muchos hogares se prenden velas
y faroles, en puertas y ventanas para conmemorar aquella fecha tan
señalada.
Pero
también desde tiempos primitivos se encendían en las largas noches de
invierno para ahuyentar a los malos espíritus. Hoy las velas
representan un elemento capaz de iluminar, purificar y fecundar
nuevas ilusiones y esperanzas de paz.
Campanas:
Lo
mismo que las velas ahuyentan a los malos espíritus. Para los
cristianos hacen un recordatorio a la oración y la meditación.
Tarjetas
de Navidad:
La
felicitación de las fiestas navideñas con tarjetas postales
requiere un capítulo especial por su relevancia y popularidad. Si desea
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El
muérdago:
Para los
antiguos Druidas, que eran unos sacerdotes y magos Celtas, el muérdago
era una planta mágica que utilizaban para protegerse de los rayos, de
la maldad, de las enfermedades, para ayudar a las mujeres a la
concepción y hasta para hacerse invisibles. Con los años, esa creencia
de poderes mágicos fue pasando de generación a generación y se cree
que fueron los italianos quienes por primera vez anunciaron el poder que
esta planta tiene en el amor. Según la leyenda, en época de Navidad si
te encuentras debajo de un muérdago deberás darle un beso a la persona
amada para que corras con mucha suerte y amor eterno.
Los
colores de la Navidad (rojo y verde):
El
verde es el color que tiene el árbol de Navidad y el rojo es el color
característico de Papa Noel. Estos colores se conjugaron para
simbolizar el nacimiento de Cristo y la llegada de días llenos de
felicidad y regalos.
El
tió o tronco de navidad:
Es la
tradición más antigua que se conserva en relación a los rituales
propiciatorios del solsticio de invierno.Es una tradición rural que
aún pervive en muchos lugares de España, Francia, Inglaterra y países
eslavos. La antigua costumbre consistía en encender un tronco con un
fragmento de su predecesor que se guardaba durante todo el año,
protegiendo de esta forma la vivienda contra el demonio, rayos e
incendios.
Actualmente es más bien una fiesta infantil. Se conserva sobre todo en
Cataluña. El "Tió" es un tronco de madera descansa en un
rincón de la sala tapado con una tela, durante los días previos a
Navidad. A algunos troncos se les dibujan una cara y patitas. Los chicos
lo miran y se ponen nerviosos porque saben que para la Nochebuena se
llenará misteriosamente de regalos y golosinas. La noche de Navidad se
le golpea con un palo a la vez que se le canta una canción y el
Tió "caga" regalos. Antiguamente "cagaba" los
dulces de Navidad, en la actualidad "caga" chucherías,
juguetes..
Botitas,
medias o calcetines:
La
leyenda dice que el Viejo Pascuero vió muy triste a un campesino en su
humilde hogar y le tiró por su chimenea una reluciente monedita de oro
y ésta cayó en su media roja que estaba colgada cerca del fogón. La
primera mención que se hizo de estos elementos de Navidad fue a finales
del siglo XIX, cuando el ilustrador Thomas Nast las retrató en alguna
de sus obras pictóricas.
Por
ello dejamos nuestras botitas con la alegórica esperanza que Papa Noel
deje caer alguna monedita en la bota de alguno de nosotros.
Herraduras:
Se
les reconoce el poder de proteger y dar suerte. De ahí que
arrojar una herradura por encima de nuestra cabeza, hacia atrás, sea
considerado de buena suerte.
Manzanas,
bolas y zuecos:
Las
manzanas, casi siempre de color rojo, representan un elemento
mágico dotado de capacidad propiciatoria para lograr la abundancia de
todo aquello que nos es imprescindible: salud, dinero, paz, amor, etc...
Las bolas y los zuecos son igualmente trucos propiciatorios ancestrales.
Piñas:
Representan
la inmortalidad y son un signo de esperanza en el futuro.
Flor
de Navidad:
La Flor de
Navidad es también conocida como en algunos países como la Nochebuna,
siendo originaria de Centroamérica y algunas regiones subtropicales.
Tiene grandes pétalos rojos grandes y puedes ver un dibudo de una de
ellas en la parte superior de esta página, a ambos lados del título.